
Columna Balcón Político
Por Carlos Camacho
Apenas el mes pasado, dos reporteros de la región Tula-Tepeji, fueron agredidos cuando cubrían un operativo policiaco en la planta de cementos Cruz Azul y ayer un representante de TV Azteca, sufrió los embates de los guardianes del orden, durante un operativo en la comunidad de La Cañada, municipio de Atotonilco de Tula.
Se trata de Francisco Reyes González, quien labora para TV Azteca-Pachuca y fue enviado a cubrir un operativo policiaco en el complicado municipio de Atotonilco de Tula, donde los policías lo agredieron por entorpecer la labor de los guardianes del orden, lo despojaron de su equipo y lo amenazaron con “presentarlo” en la agencia del Ministerio Público.
EL 12 de febrero pasado, durante un operativo policiaco para la restitución de la cementera Cruz Azul a uno de los dos grupos que se disputan el control de la empresa ubicada en Ciudad Cooperativa Cruz Azul, antes Jasso Hidalgo, también los policías arremetieron contra dos comunicadores que cumplían con su labor de recabar información para sus respectivos medios.
Beatriz Flores González, de Presencia Hidalguense y Alejandro Torres Castañeda, fueron agredidos el día del operativo en la Cruz Azul. A ella le estallaron cerca un petardo y a él lo despojaron de su equipo de video grabación.
Durante la inauguración de la Semana del Periodismo, que organiza anualmente la Fundación para la Comunicación y el Periodismo (Funcope), el gobernador Julio Menchaca Salazar, reiteró el compromiso de su gobierno con los representantes de los medios de comunicación y su respeto a la labor que desempeñan.

Quizá para él así es, pero para sus colaboradores, los periodistas o comunicadores, más que aliados para el desarrollo del estado, son un estorbo, máxime cuando evidencian sus errores o los excesos en el desempeño de sus labores.
Los funcionarios encargados de brindar seguridad pública y procurar justicia, han sido “víctimas” de los ataques en la prensa, cuando sus acciones quedan lejos de sus tareas sustanciales y arremeten contra los comunicadores, sobre todo, cuando entran en acción en algún operativo.
Es ahí, donde los policías “muy celosos de su deber” truenan contra los comunicadores y los hacen víctimas de sus frustraciones, sus enojos o su estrés, golpeándolos, despojándolos de sus herramientas de trabajo.
Y cuando vienen las quejas, el silencio de las autoridades, que ni siquiera se dignan en escupir un “usted perdone”, porque los periodistas no merecen el respeto a su labor y mucho menos una disculpa pública cuando se cometen excesos en su contra.
Alguien de los reporteros preguntó: ¿y la ley de protección a los periodistas?
Bien, hoy la diputada local Tania Meza Escorza, anunció que el martes presentará en el Congreso local, la iniciativa correspondiente que, entre otras cosas, le da “dientes” a la Fiscalía encargada de atender las quejas y demandas de los reporteros cuando son agredidos y cursos de capacitación, particularmente a funcionarios del gobierno y los cuerpos de seguridad, precisamente con la intención de frenar los abusos y agresiones contra los periodistas.
