Impactan obesidad y sobrepeso en dos de cada tres hidalguenses

La entidad se sitúa entre las más afectadas por la falta de actividad física y malos hábitos alimenticios.

Por Ignacio García

El sobrepeso y la obesidad son un problema de salud pública que padecen el 66.7 por ciento de los hidalguenses, lo que significa que dos de cada tres personas se encuentran en esta condición, de acuerdo con datos desagregados del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

Los datos federales revelaron que el sobrepeso y la obesidad se han convertido en un problema creciente, por lo cual Hidalgo se situó en el séptimo lugar a nivel nacional en cuanto a mayor presencia de personas con esta condición, lo que a su vez provoca diferentes problemas crónicos degenerativos como hipertensión arterial, problemas isquémicos y diabetes.

De acuerdo con el INSP, el problema de sobrepeso y obesidad es recurrente cada vez más en edades más tempranas, debido al sedentarismo, así como a los malos hábitos alimenticios entre la población con exceso de azúcares y grasas saturadas, por lo cual también se han diagnosticado más problemas de salud crónicos en etapas más cortas.

De la misma manera, estableció que Hidalgo es uno de los estados con la mayor representación proporcional de población con obesidad y sobrepeso, pues al menos el 60 por ciento de la demografía infantil padece esta condición, por lo cual se trata de uno de los problemas permanentes en las escuelas.

Al respecto, Alejandra Valencia Soto, nutrióloga de la Secretaría de Salud federal (SSa), indicó que el problema del sobrepeso es un problema de salud pública que debe reducirse entre la población, debido a los problemas de salud cada vez más recurrentes, ya que han identificado jóvenes que desde los 14 años de edad comienzan a padecer diabetes.

La especialista en salud nutricional expuso que pese a que se ha prohibido la venta de alimentos chatarra en las escuelas, afuera de los planteles educativos han identificado una elevada presencia de puestos comerciales que ofrecen productos con alto contenido calórico, aunado a que por la pandemia se incrementó el sedentarismo en la población.

Según la nutrióloga, desde las escuelas y en los núcleos familiares se deben fomentar hábitos alimenticios saludables, en los cuales también se debe incentivar la actividad física regular, ya que se trata de aspectos que deben enfocarse para que las nuevas generaciones reduzcan los niveles de sobrepeso y obesidad.

También indicó que las personas deben cuidar su consumo calórico para evitar las bebidas azucaradas, así como alimentos con escaso contenido nutricional como dulces, chocolates, carbohidratos en galletas y pan, las cuales forman parte de la dieta cotidiana de la población en la entidad.

Por su parte, Andrés Almada García, integrante del colectivo Por la Salud Hidalguense, expresó que las políticas públicas implementadas por las autoridades federales y estatales para reducir el nivel de sobrepeso y obesidad, no han surtido efecto, ya que continúan los hábitos insalubres de la población infantil y juvenil.

El activista sostuvo que se deben incentivar acciones en favor de la población para concientizar sobre los efectos de la falta de control de los hábitos alimenticios y el sedentarismo, debido a que se trata de aspectos que pueden prevenir los problemas de salud pública como la diabetes, hipertensión arterial, problemas isquémicos, entre otros.

De la misma manera, enfatizó que el estrés puede ser otra de las causas del incremento del sobrepeso y obesidad en la población estatal, aunado a que los precios de los productos con mayor valor nutricional pueden ser más elevados con respecto a aquellos que sólo se limitan a saciar el apetito.

Comentó que en tanto las políticas públicas no sean transversales e integrales, este problema de salud pública seguirá al alza en la entidad con una esperanza de vida menor para las personas con esta condición, aunado a que estos problemas crónico-degenerativos también continuarán con un crecimiento permanente por parte de la población.

Jessica Vergara Estrada, madre de familia de tres infantes, reconoció que el problema de la obesidad no había sido considerado en el sector familiar, pues había personas que consideraban que comer en abundancia era sinónimo de saludable.

“Antes nos decían que estar llenito era que estaba sana esa persona, pero ahora se trata de un problema intenso”, comentó la madre de familia de 36 años de edad, quien ha procurado cambiar los hábitos alimenticios de su familia, aunque tiene que gastar más dinero para ello.

“En las escuelas saliendo les ofrecen cualquier cosa, papas o refresco o dulces y los niños encantados gastan en esto”, lamentó la madre de familia, quien aseveró que hace unos meses padeció un infarto por el problema de salud que padece desde hace varios años y por lo cual se ha sometido a una rigurosa dieta para bajar 30 kilógramos.

“Ahora me siento mejor, con más energía, antes me daba mucho sueño y comía, pero ahora procuro salir a hacer ejercicio”, expuso la madre de familia, quien admitió que temió por su vida, además de que ha sido diagnosticada como prediabética por los hábitos alimenticios que desarrollaba.

Como el caso de Jessica, en Hidalgo más del 60 por ciento de la población vive con sobrepeso u obesidad, siendo problemas que se han normalizado durante años, pero que han provocado la aparición de diferentes problemas crónico-degenerativos más presentes en la niñez y juventud.

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