
En la entidad la ausencia de condiciones económicas atractivas provoca un desinterés en el desarrollo universitario.
Por Ignacio García
En Hidalgo, durante la última década creció la deserción escolar en el nivel superior, al pasar de 3.9 por ciento a 4.7 por ciento entre 2015 y 2025, debido a la escasez de oportunidades laborales reales para los egresados de diferentes programas académicos, de acuerdo con datos contrastados de la Secretaría de Educación Pública federal (SEP) y del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El reporte federal de la SEP detalló que la deserción escolar en el último año se ubicó en 4.7 por ciento, el más elevado en el presente siglo, al reportar cuatro mil 878 alumnos que abandonaron sus estudios universitarios de una matrícula total de 103 mil 783 universitarios en el territorio estatal.
De acuerdo con la SEP, la tendencia de abandono escolar en el nivel superior es la segunda más elevada, sólo por debajo del nivel medio superior, que se situó en 10.5 por ciento, por lo cual la tendencia de desinterés y condiciones desfavorables para continuar con sus estudios se ha elevado.
La dependencia federal refirió que en el último año ingresaron a la educación universitaria 27 mil 835 personas, mientras que egresaron 21 mil 414 estudiantes, por lo que la tendencia de deserción escolar ha sido una de las más elevadas en el territorio estatal.
Sin embargo, el IMCO detalló que la tendencia de deserción escolar fue significativamente más elevada en los estados del centro y sur del país, donde los jóvenes consideran que no existen suficientes condiciones de desarrollo económico y profesional para ejercer sus carreras.
La institución puntualizó que, pese al crecimiento de la matrícula escolar por parte de las universidades públicas en los últimos años, el aumento de los espacios laborales no ha sido el mismo, por lo cual cada vez encuentran menos posibilidades para dedicarse a su profesión.
De la misma manera, identificó que los salarios de los profesionistas en el estado no varían de manera significativa con relación a los sueldos que perciben las personas con un nivel académico menor, por lo que la precarización ha obligado a un crecimiento del desinterés por concluir estudios universitarios.

Asimismo, detectó que en la mayoría de las instituciones educativas no ha existido una actualización real de los planes de estudios de sus programas académicos, aunado a que los jóvenes consideran que no egresan con las suficientes competencias para ingresar al mercado laboral, y los docentes tampoco cuentan con experiencia en sus respectivos rubros, pese a que tendrían que ser especialistas en sus áreas.
Por ello, el IMCO sostuvo que estas condiciones disminuyen las posibilidades de accesibilidad de las universidades, siendo mayor en las instituciones públicas, aunado a que el aumento de la oferta educativa con escuelas y universidades privadas que ofrecen programas en otras modalidades como híbridas, ejecutivas y en línea tienden a provocar una desaceleración real del ingreso de jóvenes al nivel superior.
También la alta migración interestatal que se presenta en el estado para buscar otras opciones laborales provoca que los jóvenes decidan buscar espacios educativos en otras entidades como la Ciudad de México, Puebla y Querétaro, que se han convertido en los principales espacios de recepción de los egresados de Hidalgo.
Sobre esto, Miguel Ángel Laguna Flores, investigador de Estudios Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), reconoció que existe un creciente desinterés de los jóvenes para insertarse a la educación superior, dados los escasos incentivos para su desarrollo laboral.
El investigador mencionó que para la formación académica los jóvenes deben considerar otros aspectos como los gastos ocultos que derivan de los estudios universitarios, por lo cual sólo el 11 por ciento de los estudiantes pueden dedicarse también a trabajar.
Así, el académico mencionó que el modelo actual de las universidades tiende a ser poco atractivo para una creciente comunidad juvenil que opta por otros incentivos inmediatos, pero aseveró que aún la evidencia científica muestra que existen mejores posibilidades de obtener un sueldo mejor remunerado en Hidalgo y el país en la medida de que una persona tenga más estudios.
Aunque la situación de precarización también ha impactado al sector académico, mencionó que una persona con mayores credenciales como estudios de licenciatura, especialidad, maestría y doctorado tiene mayores posibilidades de obtener un trabajo mejor remunerado que una persona que sólo tiene educación media superior, debido a que su ascenso económico sólo dependerá de actividades como oficios.
En el caso de Hidalgo, al existir un desarrollo económico bajo, las condiciones de migración se concentran en los municipios con mayores condiciones de precariedad laboral, mismas que provocan que los egresados de las instituciones educativas opten por otras alternativas, aunado a que en la zona metropolitana de Pachuca prevalece una oferta laboral reducida en el ámbito público como el sector administrativo del gobierno estatal.
Las instituciones educativas deben optar por la actualización de sus programas académicos que se caracterizan por una definición específica de las dinámicas laborales en el territorio estatal, por lo cual se deben establecer una serie de modificaciones centrales.
