
Por Carlos Camacho
Más allá de la esgrima declarativa entre las legisladoras Carolina Viggiano Austria y Lisset Marcelino Tovar, la importancia de aprobar la llamada Ley 3de3, es evitar en cargos de elección popular o en la administración pública, participen personas que caigan en el supuesto de ser deudora alimenticia, agresora sexual o que haya cometido violencia familiar.
La urgencia de convertirla en ley, a través de la aprobación del Congreso Federal y de 17 congresos locales, era que el dictamen tiene que volver a la Comisión Permanente, donde -como se dice en el argot- se tenía que “cantar” como reforma constitucional federal, para poder entrar en vigor al inicio de los procesos electorales en puerta. El plazo vencía este mes.
De no aprobarse a tiempo, entonces no aplicaría y personajes de la vida pública con acusaciones por estos tres preceptos incluidos en la 3de3, podrían registrarse como aspirantes a un cargo de elección popular sin ningún impedimento legal.
Con la entrada en vigor de esta ley no se permitirá aspirar a un cargo de elección popular o a un cargo en la administración pública a quien caiga en estos tres supuestos.
Es una cuestión de ética política y resultaría incongruente que alguien dijera que va a proteger a los niños, las mujeres que van a darles seguridad, que van a velar por sus derechos, cuando no lo hacen por sus propios hijos o sus parejas sentimentales.
De los 32 estados de la República, 17 aprobaron la ley (Tamaulipas, Estado de México, Quintana Roo, Ciudad de México, Sinaloa, Baja California Norte, Veracruz, Tabasco, Colima, Coahuila, Tlaxcala, Morelos, Baja California Sur, Chihuahua, Durango y Zacatecas) y el resto, incluido Hidalgo, no lo hicieron.
Hasta donde se sabe, en varios estados y pudo haber sido el caso de Hidalgo, hubo resistencias de los varones, para aprobar dicha ley, de ahí que la diputada Carolina Viggiano Austria, en su calidad de integrante de la Comisión Permanente, enviara un exhorto el 28 de abril al Congreso local para enlistar la propuesta, someterla a discusión y aprobarla o incluso rechazarla.
Al final Hidalgo no participó y como el resto de los estados que no aprobaron a tiempo la ley podrían hacerlo de manera extemporánea, aunque ya su voto no fue necesario para la aprobación de la 3de3, que deberá ser publicada ya para entrar en vigor el próximo mes y aplicarse para los procesos electorales dl próximo año.
Aunque la diputada Lisset Marcelino calificó de “irresponsable” la convocatoria de Viggiano Austria a las legislaturas locales del país, para aprobar la 3de3, “ya que la LXV legislatura ya aprobó una iniciativa con proyecto de decreto que imposibilita a cualquier deudor alimentario a acceder a cualquier cargo de elección popular.
“Repruebo que alguien quiera abanderar y hacer caravana con sombrero ajeno y mucho más que quiera venir a dictar la página a este Congreso”, dijo la legisladora de Morena y recomendó a la diputada federal del PRI que “mejor fortalezca su trabajo como legisladora y no atraer reflectores con el trabajo de otros”.
Y fue aún más lejos:
“Con orgullo le digo que cualquiera de los diputados de este Congreso, tiene más iniciativas presentadas y aprobadas que usted”.
La secretaria general del CEN del PRI, respondió así a la diputada morenista:
“Respeto su opinión y mi exhorto es a las mujeres a defender las causas que finalmente hoy que hay paridad, tiene que haber un sentido. Si no beneficiamos al resto de las mujeres de qué les sirve que haya paridad a las mujeres pobres, a las indígenas, a las mujeres violadas, a las que han sido víctimas de feminicidio, si nosotras no levantamos la voz y no defendemos los derechos de todas a quienes representamos”.
