
Por Rogelio Hernández López
Permítaseme una confidencia, aquí entre nos. Y también hacer una recomendación a las y los periodistas del país que buscan modelos autosuficientes para seguir informando profesionalmente en estos tiempos de convulsión de la prensa en México y en otros países. Cientos de colegas tienen que saber más de cómo funciona el Sistema Informativo Vía Libre de Hidalgo que es exitoso porque es un modelo de periodismo profesional distinto a los medios convencionales, un sistema periodístico que paulatinamente ha construido credibilidad entre sus públicos y anunciantes y que, sobre todo, es autosostenible.
Primero el testimonio
Ya son dos décadas de que este reportero se impone una presión adicional cada semana para hacer una columna, hasta ahora bien aceptada, sobre dos temas poco trabajados en la prensa nacional: de asuntos de periodistas y periodismo y sobre las novedades en las izquierdas mexicanas.
La columna se llama Miradas de reportero y producirla implica esfuerzos para que la aprecien los públicos muy exigentes de los medios más profesionales: primero, se tiene que encontrar un ángulo novedoso de esos temas; buscar información y confirmarla para que la columna sea reporteada y no solo con comentarios de lo que ya se sabe, como hace la mayoría de los columnistas; luego, la tensión aumenta al redactar la columna de la manera más comprensible y sencilla pero sin menospreciar la inteligencia de quien la lea. Y antes de entregar el trabajo se tiene que revisar la sintaxis, la puntuación, que no haya rebusnancias. Digo: redundancias.
Cada que se empieza un producto así se comienza a padecer, lo que llaman algunos la agonía del reportero, que no termina hasta ver publicado el producto.
Esta columna nació en el Diario Vía Libre digital, luego se extendió al semanario Vía Libre. Ambos medios son los primeros destinatarios cada jueves, que es cuando ocurre el primer cierre de la revista. Que se sepa, nunca han sido refutados o desmentidos los datos y comentarios de este producto en el diario o el semanario. Es un orgullo aportar este producto al diario y la revista Vía Libre.
Presumo que esta columna tiene la calidad suficiente para ser replicada los lunes en otros 19 medios impresos y digitales de doce entidades del país, algunos de carácter nacional como JulioAstillero, Eje Central, la agencia de asuntos de mujeres SEM México y más recientemente la revista especializada Tribuna Comunista. Medios que también cuidan la calidad de sus productos periodísticos. Hasta aquí la confidencia presuntuosa.
El modelo Vía Libre
Hace dos semanas y días, el 30 de mayo nos concentramos en la plaza Zarco en la capital del país 39 colegas del Estado de México, de Hidalgo, de Guerrero, de Morelos, de Puebla, de Tamaulipas y de la Ciudad de México. Esta manifestación es anual para recordar al asesinato de Manuel Buendía y para hacer un recuento de la situación de las y los periodistas en México. Concluimos, otra vez que los dos males mayores y que siguen aumentando, son la inseguridad y la precariedad para hacer periodismo profesional.
Después de eso, varios periodistas de los estados reconocieron a Alberto Witvrun, siempre solidario con sus colegas, y le pidieron acudir a sus entidades para que les platicara sobre el modelo Vía Libre.
Como todos sabemos desde el inicio de este siglo se acrecentaron las convulsiones y crisis en el periodismo mexicano. Las causas: descreimiento y alejamiento de los públicos; bajas drásticas en las ventas, reducción de la publicidad, irrupción acelerada de sedicentes informadores en la Internet, proliferación de sitios digitales informativos que reproducen sin permiso y plagian informaciones de otros.
Todos estos fenómenos fueron derivando en menor credibilidad, alejamiento de los públicos de los medios convencionales, reducción de salarios, de prestaciones laborales y despidos constantes de trabajadores de la información. Así imperó la precarización de este trabajo y se inició la búsqueda desesperada de un modelo autosustentable para hacer periodismo.
El Inegi calcula que hoy en México son más de 17 mil las mujeres y hombres que trabajan por su cuenta, eufemísticamente calificados como independientes, cuando debiéramos decir subempleados en la economía informal. Un dato que lo confirma es que existen más de 2 mil plataformas digitales que ofrecen servicios informativos, sin registro legal, sin apoyo gubernamental institucionalizado y por supuesto sin garantías de ingresos obtenidos éticamente. Pocos encuentran un modelo para proseguir dignamente.
En ese entorno se entiende la importancia y curiosidad por saber del modelo Vía Libre. Es un sistema informativo que produce una manteleta, un diario vespertino, una revista política semanal y dos sitios web que se extienden a plataformas de Twitter, Instagram y pronto estarán en YouTube. Su carácter esencial es que para todos los productos se definió muy oportunamente, hace 23 años, que manejaría solo información hiperlocal y reporteada directamente, sin tomar productos ajenos, pocos artículos, imponerse altos estándares profesionales para su elaboración, diseño y edición y equilibrar a sus anunciantes entre la iniciativa privada y el sector público. Para todos los medios de ese sistema se emplean a menos de 30 personas entre periodistas y personal administrativo y de circulación.
El fundador del sistema informativo en Pachuca fue Alberto Witvrun Rosales quien en el año 2000 aun era corresponsal de El Financiero y decidió iniciar la impresión y distribución de la manteleta matutina de nombre Sobremesa para distribuirla en negocios de alimentos y otros. La manteleta tiene notas breves bien redactadas, un comentario, fotos, un buen diseño e impresión para simular la mitad de la primera plana de un diario con temas de conversación. Al parecer es un producto que no se hace en otras entidades. Hoy se imprimen y distribuyen diariamente 3 mil ejemplares en Pachuca y sus alrededores.
En el año 2002 se unió a Sobremesa el sitio Web diariovialibre.com.mx con información de las regiones de Hidalgo, reporteada directamente, para competir efectivamente con las plataformas de los medios de marca nacional que circulan en Hidalgo.
En 2003, Carlos Camacho González, aun corresponsal de la Jornada en Hidalgo, tiene la iniciativa de crear una revista semanal con altos estándares de calidad y enfocada esencialmente a lo político y social pero solo de esta entidad. Con portada a todo color y 32 páginas comienza a imprimirse con buenos resultados. El nombre de Revista Vía Libre, compromiso con la verdad lo adquiere al crearse la asociación entre Carlos y Alberto y se va completando el sistema. Por la pandemia la publicación dejó de ser impresa y al producirse para redes digitales superó con mucho su tiraje inicial. El Director Carlos Camacho reporta contar con un sitio Web rediseñado en 2023, que es bien aceptado y añade que ha conseguido 16 mil seguidores en Facebook, 707 en Twitter y 345 en Instagram, todos reales, no inventados.
En 2007 Alberto Witvrun funda, para el sistema informativo un diario muy distinto a los conocidos en la entidad con el nombre de Vía Libre: de tamaño carta, con 12 páginas a una tinta. Contiene notas de política, deportes, de justicia, de movimientos sociales, fotografías y una sola columna de opinión con asuntos de Hidalgo. Todo bien revisado y editado. Y si esto no lo hiciera distinto a los diarios convencionales que circulan allí, Vía Libre es meridiano, aparece en las tardes, con información que los demás traerán al día siguiente y además es gratuito y se distribuye en puntos de concentración popular, centros educativos, tiendas de conveniencia, estaciones de transportes de varios municipios de Hidalgo. Hoy tiene un tiraje de 4 mil 500 ejemplares y sin devoluciones, igual o más que diarios de marcas conocidas.
En resumen, 23 años de Sobremesa (manteleta) 21 del primer sitio web, 20 de la revista semanal, 16 del diario meridiano. Mucho trabajo invertido de reporteras, reporteros, editores, impresores, distribuidores, oficinistas y dos reporteros directores que han ganado aceptación y credibilidad de sus públicos, anunciantes y colegas. Y el viernes 16 de junio celebró su inicio. Es un modelo autosustentable de periodismo sincero que puede ser alternativa para otros periodistas del país en tiempos de precariedad. Mirada de reportero.
