
Por Carlos Camacho
El Instituto Nacional Electoral (INE), insiste en la no reducción de financiamiento a ese organismo y a los partidos políticos, en la permanencia de los Organos Públicos Locales Electorales (OPLEs) en el país y en su autonomía, pero la comisión presidencial que analiza y presentará la reforma electoral al Congreso de la Unión, ya anticipó que eso no va a suceder.
Es más, Pablo Gómez Alvarez, presidente de la comisión que se encarga de los foros y elaborar el documento final que se presentará a la Cámara de Diputados, dio muestra de su intransigencia, cuando Guadalupe Tadei, pidió autonomía para el INE y no recortes a su presupuesto.
“Siempre me he opuesto a usar la pablara autonomía, porque autonomía quiere decir su propio gobierno y su propia ley. Por ejemplo, a las universidades la Constitución ls da la capacidad y la responsabilidad de gobernarse a sí mismas. Los órganos administrativos no son eso…”.
Aunque con sus comentarios estaría ignorando el artículo 41 de la Constitución que señala: El Instituto Nacional Electoral es un órgano público autónomo dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios”.
La Comisión presidencial para la Reforma Electoral, va derecha y no se quita, en la pretensión de concretar en la ley las sugerencias de la presidenta Claudia Sheinbaum de desaparecer las 200 diputaciones plurinominales federales, los OPLEs, los Tribunales Locales Electorales, porque sus tareas pueden ser absorbidas por el INE para evitar gastos y duplicidad de funciones.
Los propios OPLEs han señalado el riesgo que se corre de anularlos y de que el INE haga su trabajo, porque en tiempos de elecciones concurrentes el trabajo se duplica, como ocurrirá en el 2027 cuando los mexicanos iremos a las urnas a elegir diputados federales, 17 gubernaturas, diputaciones locales en la mayor parte del país, incluido Hidalgo, y más de mil 500 presidencias municipales.
Pero, eso no ha sido argumento suficiente y el riesgo de reducir al máximo al árbitro electoral y anular a los árbitros locales, es inminente.
Quizá por eso el Congreso local de Hidalgo se anticipó y le redujo el presupuesto 2026 al Instituto Estatal Electoral, que pedía más de 600 millones de pesos y le recortaron alrededor del 60 por ciento.
Los partidos de oposición, han decidido no participar en foros, mesas de discusión y cualquier escenario, en el entendido de que para ellos s no tiene caso hacer observaciones, propuestas, si al final Morena y sus aliados tienen los votos suficientes para aprobar la reforma al modo y gusto del poder ejecutivo.
