
Muchas ni Siquiera Funcionan
Por Miriam Camacho
En el estado de Hidalgo hay infraestructura para el tratamiento y potabilización del agua que, en teoría, debería proteger los acuíferos y garantizar el recurso hídrico suficiente para la gente, desafortunadamente en la práctica parte importante de la infraestructura está inoperante principalmente por la falta de mantenimiento, porque está incompleta, no hay acceso suficiente a la luz o carecen de especialistas que las operen.
Por un lado, el Inventario Nacional de Plantas Municipales de Potabilización y de Tratamiento de Aguas Residuales en Operación 2023 de CONAGUA, destacó que Hidalgo registra 164 plantas de las cuales solo 111 están en operación, mientras que, la Comisión del Agua y Alcantarillado de los Sistemas Intermunicipales (CAASIM) contabiliza 435 de las cuales solo operan 212 lo que indica que más de la mitad no funcionan; sin embargo, este dato no es tan malo pues antes estaban en el abandono hasta el 72% de ellas.
Un trabajador de plantas residuales de CASSIM en Hidalgo, explicó que hay variación en el número de plantas tratadoras pues unas son de Conagua, otras de Caasim y otras de empresas constructoras en los fraccionamientos (pues es requisito para poder edificar) pero muchas veces solo lo hacen por cumplir y posteriormente las dejan en desuso, en cuanto a las institucionales no teme decir que sí están abandonadas y si ha visto mejora en los más de 10 años que lleva trabajando, pero muy superficiales.
También comentó que las plantas de CASSIM no están al 100% y que solo les dan su “arreglada” cuando habrá visita oficial, como la del gobernador Julio Menchaca en días pasados en la planta de Matilde, donde arreglaron el patio con tezontle y se pintó para dar una mejor imagen, pero contrasta por ejemplo con la ubicada en Singuilucan, donde los operadores solo fungen como veladores para evitar el vandalismo pues esa planta no opera y hasta tienen que alumbrase con velas y hacer rondines para evitar que se roben lo poco que aún queda adentro.
En esta visita, durante el evento de “entrega de resultados y anuncio de acciones que transforman la infraestructura hidráulica”, el director de la CAASIM, Juan Evel Chávez Trovamala reconoció que hay poca confianza ciudadana porque “cuando no hay agua es nuestra culpa, pero cuando hay… también“, apeló a la comprensión de la sociedad al recordar que el sistema estuvo abandonado y sin mejoras por mucho tiempo y en este gobierno se está comenzando a atender de fondo, “no todo es malo en la CAASIM”, aclaró.
Dijo que han invertido 770 millones de pesos en rehabilitar las plantas de Solares y Garzas y la de Matilde, pero esta será única en América Latina y la más importante en todo Hidalgo pues cuenta con tecnología para eliminar bacterias mediante rayos V y tendrá la capacidad para remover arenas finas de forma eficiente “desde un cabello hasta botellas bolsas y demás”, así como de tratar 60 mil litros por segundo, también se dotó de 334 piezas de maquinaria y herramienta a los trabajadores, quienes tenía más de 15 años sin este equipamiento.
Agregó que se rehabilitaron 11 kilómetros del Corredor de Téllez y con ello se evita la pérdida de 3.8 millones de litros diarios, esto beneficia a 60 mil habitantes de 158 colonias.
El problema del abastecimiento, dijo, es porque CASSIM creció sin planeaciones y ahora se están emprendido acciones bien pensadas, se han habilitado 250 mil tomas, clausurado más de 9 mil 950 tomas clandestinas, se han creado 8 pozos en la zona metropolitana, sustituyeron 78.7 kilómetros de tubería y reemplazaron 28.4 kilómetros de alcantarillado; “faltan muchas acciones, pero este gobernador (Julio Menchaca) ha sido el único en voltear a ver el tema hídrico, no solo del estado sino me atrevo a decir que del país”, reconoció.
En su oportunidad Alejandro Sánchez García, secretario de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible de Hidalgo, dijo que se han construido y rehabilitado 19 plantas, con ello, actualmente se trata casi el 50% del agua en la entidad lo que les valió también para pasar del último lugar en tratamiento, al lugar 14 en el país.
En contraste, entidades como Sinaloa, CDMX, Tamaulipas y Tabasco figuran entre las que cuentan con más plantas potabilizadoras en operación y no es solo una cuestiónn de número sino de cobertura efectiva y gestión, en el caso de Hidalgo, presenta limitaciones presupuestales que dificultan la operación sostenida por lo cual, hay menor eficacia para tratar aguas urbanas y rurales, según artículos de expertos.
El mensaje del gobernador Julio Menchaca Salazar fue reflexivo y dijo que son importantes las inversiones pero más las personas y el agua es un servicio elemental hoy, pero más en el futuro pues representará retos más grandes por la falta de tratamiento que evite el desperdicio, dijo que hay casi 5 mil localidades en el estado pero no todas tienen el acceso al líquido y antes podría extraerse agua a 150 metros, ahora ya se tiene que excavar hasta 400 o 500 metros reflejando la escasez a la que el mundo se está enfrentando.
Reconoció que hay aún mucho por hacer pero se están aplicando, agradeció el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum que cada mes y medio ha visitado Hidalgo aproximadamente refrendado el compromiso con la entidad y reconociendo la deuda histórica que se tiene, recordó que hay proyectos importantes y que la presidenta adelantó que además de la estación del tren AIFA- Pachuca, la parada en Tula del tren Querétaro ahora habrá otra parada en Hidalgo del tren México-Veracruz, lo que representa para la estado excelentes oportunidades de conectividad.
¿Porque no opera más del 50% de las plantas tratadoras?
La respuesta constante es que a lo largo de los años se han construido plantas pero sin equipo completo para su funcionamiento, otras están inconclusas, los proyectos están mal diseñados para la carga real, los costos de operación son elevados o falta personal técnico para el mantenimiento y la operación; en algunas localidades estas plantas son visibles, existen físicamente, figuran en los informes de gobierno pero no reciben el caudal necesario, no hay conexiones pertinentes o en el mejor de los casos operan intermitentemente por lo que el potencial de tratamiento, reúso y posible potabilización se desaprovecha.
En torno a ello, comunidades y actores locales reclaman por lo menos que la infraestructura y mantenimiento sean prioridad para el gobierno federal, más ahora que vienen proyectos de desarrollo económico importantes pues si una planta no opera se contaminan presas y ríos, además de que se pierde líquido para riego y recarga de acuíferos, entre otras.
Los números muestran suficiencia de infraestructura pero la gestión marca la diferencia, según especialistas, para un plan efectivo se requiere: depuración y actualización pública del padrón de plantas que exponga cuales operan realmente; fondos de operación y mantenimiento gestionados por esquemas municipales, estatales y federales; auditorías técnicas que prioricen reparación de plantas viables y clausura de las irrecuperables, así como negociación transparente sobre cualquier transferencia de recursos hídricos interregional, con condiciones claras que beneficien y protejan a las comunidades de origen.
Las inversiones anunciadas, reflejan disposición e interés, pero enfrentar el rezago de más de 40 años es una tarea complicada, los primero pasos están dados pero se requerirá de mayor inversión y optimización de recursos para hacer frente a un problema que en años futuros será a nivel mundial, el director de CAASIM también señaló que ya no hay tantas marchas por el vital líquido pues se han ido atendiendo las necesidades, reiteró que aún hay muchos retos pero los números reflejan que sí están mejorando.
