
Columna Balcón Político
Por Carlos Camacho
Se antoja un poco romántico y poco práctico, pero así plantea la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, regular, incluso prohibir, el uso de celulares en las escuelas de educación básica, para recuperar la atención en las aulas y mejorar el ambiente social entre los estudiantes.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) abrió un nuevo debate para que los 28 de millones de estudiantes de educación básica, que hoy iniciaron el ciclo escolar 2026-2027, no usen los dispositivos móviles dentro de las escuelas. Incluso, se plantea que tampoco los maestros lo hagan en el horario de clases.
De acuerdo con la dependencia, entre el 24 y 25 de agosto se realizó una encuesta entre los maestros y el 81 por ciento dijo estar de acuerdo en aplicar medidas de restricción del uso de los móviles en las escuelas.
La presidente Claudia Sheinbaum, dijo estar de acuerdo en que se use menos el celular y volver a los tiempos del lápiz y el papel, pero esa idea atentaría contra el medio ambiente y reduciría nuestros bosques, pues lápices y papeles se elaboran a partir de la tala de los bosques, y para abastecer a los millones de estudiantes, se tendrían que derribar miles de árboles.
Además, se dejaría de usar la tecnología como herramienta para el aprendizaje de los niños y jóvenes, que echan mano de los dispositivos para consultas escolares, pues (como en los tiempos del lápiz y el papel), desaparecieron las “láminas” y las “estampitas”, que los niños compraban en la papelería de la esquina, para realizar la tarea de investigación, sobre temas específicos o personajes de la historia mundial y de México.
El tema ha generado un fuerte debate y por lo pronto, según la SEP, ocho de cada 10 profesores, está a favor de aplicar lineamientos para garantizar un uso seguro y con fines pedagógicos de los dispositivos.
Sostiene la SEP que el uso excesivo de celulares tiene efectos negativos en el aprendizaje, la salud mental y la convivencia social, como la pérdida de atención, menos concentración, tareas incompletas.
Argumenta la institución daños a la salud mental y física de los alumnos, como problemas de sueño, ansiedad y estrés, menos movimiento físico, además de la pérdida de la convivencia social.
Aunque, la suspensión del uso de celulares en las aulas, con fines meramente pedagógicos, impedirá a los alumnos obtener de manera más rápida información para sus propias labores educativas y para la investigación.
La llegada de la Inteligencia Artificial (IA), sería algo prohibido en la preparación de los alumnos, cuando el mundo globalizado nos encamina justo al uso de la tecnología para preparar jóvenes profesionistas con dominio de los avances tecnológicos para enfrentar la realidad laboral con mejores posibilidades de éxito.
