
Columna Balcón Político
Por Carlos Camacho
Los hechos violentos que diariamente se reportan a través de las redes sociales y los medios de comunicación convencionales, en distintos puntos de la entidad, nada reflejan en los datos oficiales, como el presentado ayer por la Secretaría de Seguridad Pública en Hidalgo (SSPH), que se basa en el Indice de Paz México, que ubica a Hidalgo entre las diez entidades “más seguras y pacíficas del país”.
Sin afán de minimizar su entusiasmo, apenas un sexenio atrás, en el gobierno del entonces priista Omar Fayad Meneses, se presumía a Hidalgo como el quinto estado más tranquilo y con menores índices de violencia en el país.
Diariamente nos enteramos por diversos medios de comunicación de la creciente ola de hechos delictivos en municipios como Tulancingo, Tula, Ixmiquilpan. Incluso en la capital hidalguense y sus municipios conurbados.
Pero, el XII Indice de Paz México 2024, dice que precisamente Pachuca, Mineral de la Reforma y Tulancingo, se encuentran entre las 30 ciudades con las tasas más bajas de homicidios.
Hidalgo, dice el mismo indicador, se encuentra en el octavo sitio de los estados más seguros del país y entre los cinco estados con mayor mejora en materia de paz, por debajo de Campeche y el Estado de México.

El índice mide con 2.1 al estado más pacífico y con 5 al menos, de acuerdo con el método utilizado por el Instituto para la Economía y la Paz.
Con esas mediciones, Hidalgo redujo sus indicadores de delincuencia y miedo a la violencia, que permiten que la entidad se ubique con los índices más favorables del impacto económico en la violencia; es decir que, según estas mediciones, a menor violencia, mejor economía y mayor paz social.
En estas mediciones, no se han considerado, tal vez, la creciente ola delictiva en los últimos meses, que se refleja en ejecuciones violentas, lucha cerrada entre huachicoleros y policías, destrucción de laboratorios de enervantes y un largo etcétera, que ponen en duda el optimismo institucional, ese que nos pinta como uno de los estados más tranquilos del país.
