
Balcón Político
Por Carlos Camacho
Los presidentes municipales de Pachuca y Mineral de la Reforma, han decidido poner orden a un problema común: el ambulantaje que, en ambos municipios, lidera Oscar Pelcastre Almanza, conocido popularmente como “El Perro”; sin embargo, en el primer caso, luego de retirar a los comerciantes del Centro Histórico, éstos se instalaron en el jardín de la plaza Constitución, haciendo a un lado la determinación de Jorge Reyes Hernández.
En el segundo, Eduardo Medecigo Rubio, recibió como respuesta la amenaza de los comerciantes, en voz de su dirigente, de tomar las calles del centro de Pachuquilla, además de otros puntos, simplemente porque el alcalde no ha invitado al dirigente a platicar sobre el tema.
Los comerciantes ambulantes, en esencia, son personas que por falta de empleo formal han tomado la decisión de emplearse a sí mismos y vender diversos productos en la vía pública, como medio de sustento familiar.
Pero, esa actividad ha sido aprovechada por personas que se asumen sus líderes y no sólo les cobran el derecho de afiliarse a su organización como la FOIDEH, que dirige “El Perro” Pelcastre, sino que también tienen que pagar por las tarjetas de identificación, playeras, gorras, mandiles y otros “distintivos”, además de su permiso de la autoridad municipal.
Dirigentes como “El Perro”, han diversificado su actividad y convierten a sus representados en moneda de cambio en tiempos electorales, para mantener el dominio de su gente y de las calles que debieran estar limpias de ambulantes. “TE doy votos, pero dejas que mi gente venda en las calles”, es la propuesta a candidatos a un cargo de elección popular, como ocurre desde mediados de los 90.
Al principio de su gestión, Jorge Reyes Hernández, encabezó un operativo para retirar del primer cuadro de la ciudad a los comerciantes ambulantes, con la promesa de reubicarlos en otro lugar, sin quitarles su modo de vida.
Pero días después, los comerciantes decidieron tomar el jardín de la plaza Constitución, como medida de presión para volver a sus lugares de venta anteriores.
Resulta complicado retirar a quienes en tiempos electorales prometieron votos para los ahora alcaldes a cambio de mantener sus espacios de venta, aunque sea de manera irregular.
Sin duda, ambos jóvenes alcaldes, tienen ante sí un problema que no han podido resolver sus antecesores, desde la década de los 90, cuando en el gobierno de Jesús Murillo Karam, se decidió impulsar a un “líder” de ambulantes afín al PRI y usado como brazo golpeador de ese partido.
Con la panista Yolanda Tellería, se les prometió a los representados de “El Perro” construirles un mercado, pero ante la promesa incumplida, se volvieron a manifestar en la plaza Independencia y “El Perro” retó a golpes al esposo de la presidenta, el también panista Daniel Ludlow Kuri.
Hoy, los morenistas Jorge Reyes y Eduardo Medecigo, decidieron acabar con el ambulantaje, pero parece que la triste realidad se impondrá y los liderados por “El Perro” se saldrán con la suya y seguirán usando las calles de la ciudad como propias, pues al final su argumento es válido: no pueden prohibirles ganarse la vida lícitamente.
