
Acusado de Abuso Sexual.
Con 74 años a cuestas, 17 de ellos como dirigente sindical, Percy Leonardo “N”, fue acusado en abril de este año por el delito de abuso sexual en agravio de una compañera de trabajo, y detenido el miércoles pasado en la céntrica calle de Vicente Segura. Tras ser recluido en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Pachuca, el juez que lleva su causa, determinó prisión domiciliaria en virtud de su deteriorado estado de salud y porque no representa riesgo de evasión de la justicia.
Sus compañeros del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Municipio de Pachuca (SUTSMP), organizaron manifestaciones de protesta y para mostrar apoyo a su dirigente, cuya detención por el presunto delito de abuso sexual, lo consideran como una “persecución política”.
Jorge Reyes Hernández, presidente municipal de Pachuca, en su calidad de patrón de los sindicalizados dijo que, al momento de su detención, Percy no era dirigente sindical, puesto que, desde mayo del año pasado, la Secretaría del Trabajo y previsión Social (STPS) le había negado la toma de nota, por diversas irregularidades cometidas en contra de los estatutos del mismo sindicato.
Percy Leonardo “N”, había tramitado dos amparos contra cualquier acción de la justicia, ante el temor de ser detenido y denunció acoso por parte del gobierno que enviaba a personas a vigilar sus movimientos.
La misma tarde de la detención del dirigente sindical, sus agremiados se concentraron en la sede sindical, en la calle de Morelos, para lanzar consignas de apoyo y contra su detención.
Algunos comentaron que su captura era una “persecución política”, porque “no han podido con él en los tribunales laborales y ahora quieren fabricarle delitos que estamos seguros, no cometió”.
Atribuyeron la captura de su líder a “actores políticos que han buscado romper con la unidad del sindicato”. “El siempre nos ha defendido y ha estado con nosotros ante los gobiernos corruptos y prepotentes que ha tenido Pachuca”.
Contra el dirigente sindical, se han difundido diversas acusaciones de mal uso de los recursos del sindicato, de nepotismo, de privilegios logrados para su beneficio personal y una larga lista de denuncias, incluidas algunas de sus propios representados que en diversas ocasiones pidieron acabar con su “cacicazgo” como dirigente.
En mayo del 2024 convocó a elecciones y las ganó para un periodo que concluiría el 13 de mayo del 2027, pero como las autoridades laborales le negaron la toma de nota, legalmente no era dirigente y ahora enfrenta a la justicia por el delito de abuso sexual, aunque su proceso lo llevará en su domicilio, dada su condición de salud.
