
Columna Balcón Político
Por Carlos Camacho
El 15 de junio fue video grabado practicando “tiro al blanco”, el diputado local del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Leonel Perusquía Muedano y un mes después, al difundirse el video reaccionó el Congreso local criticando la actitud del legislador; la madrugada del domingo, en un barrio de Pachuca, durante un baile popular, se desató una riña en la que fue asesinado un joven de 15 años, nadie reaccionó, salvo los familiares; en Tula vecinos cansados de la inseguridad, pidieron al gobernador Julio Menchaca, atender el problema para evitar que Hidalgo se vuelva “un Sinaloa”.
Tres hechos distintos, en diferentes escenarios, que nos muestran el tono de reacción en cada caso.
Por lo que corresponde al primer asunto, ayer corrió en las redes sociales el video donde aparece el diputado plurinominal del PRD, en el paraje conocido como Tras del Cerro, en el municipio de Juárez Hidalgo. Hace una serie de disparos, el Día del Padre.
Ayer, casi un mes después del suceso, en un comunicado oficial, sin firma alguna, subraya que “las y los diputados deben conducirse con estricto apego a la ley” y advierte que la portación y uso de armas de fuego “conlleva una alta responsabilidad que no puede ni debe trivializarse”.
“El Congreso del Estado de Hidalgo rechaza cualquier acción que ponga en entredicho la confianza ciudadana y hace un firme llamado a la responsabilidad de todas y todos los integrantes de esta legislatura”.
Pega el grito en el cielo, por un hecho que si bien es censurable, ocurrió en un paraje sin personas en peligro de sufrir algún daño.
Pero, nada dice respecto de la muerte de la adolescente ocurrida en la colonia Jorge Obispo, durante un baile popular, que derivó en una riña, en la que una persona sacó un arma de fuego y disparó contra el joven de 15 años, quien fue trasladado a la Cruz Roja, pero llegó tarde, pues murió en el camino.
Tampoco se pronuncia por el clamo de los vecinos de Tula de Allende, que en un video se muestran indignado y preocupados por la creciente violencia en la región y piden al secretario de Seguridad Pública en Hidalgo (SSPH), sea el conducto para pedirle al gobernador reforzar la seguridad en la zona, para frenar la creciente ola delictiva, pues temen que Hidalgo se convierta en “un Sinaloa”.
Afirman los quejosos que a las 11 de la noche nadie puede circular libremente por las calles de Tula, porque “es la hora de los delincuentes” y acusan que uno de sus vecinos fue víctima de los delincuentes.
Piden más rondines, más patrullajes para inhibir la acción de los grupos delictivos que de hace tiempo han creado una ola de inseguridad y hay temor justificado de la gente que clama por mayor seguridad y desactivar a los grupos delictivos que han sentado sus reales en la zona.
Tres hechos preocupantes, con reacciones diferentes.
