
Los expertos auguran que pueden existir años muy secos y otros muy lluviosos como ocurre en la actualidad.
Por Ignacio García
Las intensas lluvias que se han registrado en esta temporada obedecen a un efecto del cambio climático que afecta en mayor medida a las comunidades de los niveles socioeconómicos más bajos, advirtieron especialistas en materia ambiental.
Víctor Magaña, investigador del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que las condiciones ambientales que se han presentado en los últimos días son causadas por los efectos del cambio climático, dado la deforestación y acumulación de gases de efecto invernadero, así como la expansión urbana.
El especialista explicó que Hidalgo, al perder gran parte de su superficie forestal, y no contar con sumideros específicos, como ocurre en la zona metropolitana de Pachuca, actúa como un área desértica, lo que deriva en un calentamiento superficial, la formación de islas de calor y la intensificación de lluvias de corta duración, pero de gran intensidad.
De acuerdo con el también integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), estas lluvias también se reportan de temporal entre los meses de mayo y octubre, lo que dificulta la filtración del agua y desborda las capacidades de drenaje, aunado a la alta cantidad de desechos sólidos que se tiran en las calles y que obstruyen el flujo líquido.
Asimismo, indicó que las lluvias intensas pasaron de registrarse de diez al año en el siglo pasado a 25 en este siglo, lo que muestra las consecuencias del cambio climático en la entidad, aunado a que las autoridades federales, estatales y municipales no se encargaron de la ampliación de los sistemas pluviales y extensión de las áreas verdes.
Por su parte, Ana Cecilia Conde, investigadora del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, expuso que estas lluvias torrenciales se habían advertido desde 2021, pero las autoridades locales y federales fueron omisas para atender estas problemáticas.
La académica sostuvo que las referencias sobre la cantidad de agua que se vierte en las ciudades por las lluvias torrenciales son erróneas, dado que las nubes tienen tamaños diferenciados y la cantidad de agua que cae también depende de las áreas a relieve en las que cae el agua.
De la misma manera, aseveró que es fundamental que la ciudadanía también asuma su corresponsabilidad en esta situación, con lo cual pidió a la población no tirar basura en las calles, pues esto provoca que los sistemas de desagüe colapsen y por ende se presente más inundaciones, así como impulsar labores de reforestación para la ampliación de las zonas verdes.
Añadió que es fundamental que la población también sea consciente sobre los efectos del cambio climático y contribuya de forma positiva en la conservación de los residuos sólidos, que son uno de los factores de las inundaciones que se suscitan en la mayor parte del territorio estatal.
También consideró que debe entenderse que las variaciones anuales pueden ser cada vez más extremas, ya que recordó que en 2023 fue un año excepcionalmente seco con pocas lluvias, pero en la actualidad se trata de una anualidad muy lluviosa, por lo que este tipo de condiciones se pueden presentar en los años venideros.
A su vez, Marco Antonio Moreno Gaytán, presidente de la Sociedad Ecologista Hidalguense (Sehi), comentó que se requieren de una serie de actividades esenciales que favorezcan la conservación de las áreas verdes, ya que recordó que en Pachuca y su zona metropolitana hay escasos parques.
El activista añadió que el crecimiento desmedido de Pachuca, principalmente hacia la zona sur con dirección a la Ciudad de México es uno de los factores que puede provocar el crecimiento de las condiciones de sequía o lluvias, pues la reforestación es uno de los factores que ayuda a mitigar los efectos de las precipitaciones.
Criticó que tanto las autoridades municipales como estatales no han enfocado políticas públicas para estimular la reconstrucción de las áreas verdes en Pachuca y los municipios metropolitanos, debido a que los cambios de administraciones no han implicado una mejora en la calidad ambiental de las zonas urbanas.
Asimismo, enfatizó que las lluvias continuarán de forma intensa en la mayor parte del estado, y reiteró que las comunidades rurales serán las más afectadas, porque están asentadas en lugares de difícil acceso y en ocasiones en asentamientos irregulares, lo que puede derivar en desgajamientos de cerros o deslaves.
Según datos del Instituto de Geografía de la UNAM, Hidalgo como el resto de los estados que se encuentran en la zona metropolitana del Valle de México son los que concentran una cantidad mayor de agua por las lluvias, siendo la región de la Huasteca, la Sierra y la Otomí Tepehua las más afectadas.
Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales federal (Semarnat) también enfatizó que Hidalgo ha sido una de las entidades que más ha perdido superficie forestal en las últimas tres décadas, a consecuencia del crecimiento de las zonas urbanas, así como del cambio de uso de suelo y la ausencia de políticas de reforestación.
La dependencia federal advirtió que se requiere de un árbol por cada persona que habita en una zona, no obstante, sostuvo que hay escasez de este tipo de insumos en las regiones más impactadas en el territorio estatal.
