
Columna Balcón Político
Por Carlos Camacho
En sus cuatro años de gestión, el secretario general de la sección 15 del Sindicato Nacional (SNTE), ha dedicado la mayor parte de su tiempo a golpear a quienes lo impulsaron para llegar al poder magisterial y ha desplazado de sus puestos a varios de los integrantes del comité seccional, por no obedecer a sus intereses.
Se ha ensañado con su ex aliada, la diputada federal del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Mirna Rubio Traspeña y en su momento se confrontó con el también diputado federal, Ricardo Crespo Arroyo, por reconocer el liderazgo del entonces presidente estatal del Partido Nueva Alianza de Hidalgo (Panalh), Sergio Hernández Hernández.
A través de una llamada telefónica, Vargas Saénz, reclamó para sí ese liderazgo y discutió seriamente con el legislador morenista, con quien rompió toda relación política y de amistad.
Vargas Sáenz, llegó a la secretaría general de la sección 15, impulsado por los dos ex dirigentes seccionales, Sergio Hernández Hernández y Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo, quienes se rebelaron contra la orden del secretario general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), el senador Alfonso Cepeda, quien había “sugerido” que el sucesor de Luis Enrique Morales Acosta, lo decidiera el propio Morales Acosta y el resto deberían sumarse en una planilla de unidad.
El 15 de julio del 2022, acudieron a votar 49 mil 824 trabajadores de la educación, de los cuales 25,548 (51.28 por ciento, lo hicieron por la planilla encabezada por Said Vargas Sáenz.
En segundo lugar, quedó Julio Mayorga Hernández (el candidato de Luís Enrique Morales y de Alfonso Cepeda Salasa), con 19,897 votos (39.93 por ciento); en tercero, Juan José Luna Mejía que alcanzó apenas el 4.97 por ciento y en último, el candidato de la CNTE, Jesús Montaño Pastrana, con el 3.82 de los votos.
Apenas se apoltronó en el sillón de secretario general y comenzó su tarea de deshacerse de aquellos que lo impulsaron a llegar a la dirigencia magisterial; hizo cambios en las carteras del comité, especialmente de aquellas en las que tenían injerencia los ex secretarios generales, Ramírez Oviedo y Hernández Hernández.
Ya en las regiones huasteca y Valle del Mezquital, en sus recorridos a propósito de los Juegos Magisteriales, hubo protestas contra Said Vargas, a quien le señalaron que “le quedó grande el cargo”.
Al interior del magisterio se gesta un movimiento al que se han sumado todos aquellos inconformes con la gestión de su secretario general y esperan a que el CEN lance la convocatoria para el proceso de renovación del comité seccional, pero todo apunta a que eso no ocurrirá este año.
Hay en lista de espera secciones como las de Sinaloa, que concluyó en noviembre; la 38 de Coahuila, que vence en diciembre de este año y el pretexto ideal en Hidalgo, es que estamos por entrar a un proceso electoral y meter a un proceso de renovación de su comité podría generar descontrol y eso afectaría las elecciones del 2027.
Eso sí, las quejas por la tenue lucha de su dirigente por mejores condiciones laborales y económicas, aumentan cada día y como ejemplo ponen las cantidades que reciben como bono del “Día del maestro” en otras entidades, que en nada se comparan con las de los profesores de Hidalgo.
En Nuevo León, es de 18 mil pesos; en Coahuila, de 15 mil pesos; Chiapas, 14,199.15; Colima 12,600; Edomex, 11 mil; Jalisco 10,200; San Luís Potosí 5,500; Yucatán 5,436.15; Tamaulipas 4,700; Sinaloa 4,500; Guerrero 3,940; Chihuahua 3,005; Durango 2,400; y Michoacán e Hidalgo 1,700 pesos.
El panteón propiedad del SNTE, está en el abandono lo mismo que el salón de fiestas ubicado en San Antonio el Desmonte y, según quejas de los propios profesores, su dirigente no ha gestionado nada nuevo para mejorar las condiciones económicas de sus representados.
