
Las mujeres son las más afectadas por esta enfermedad crónico degenerativa en el territorio estatal
Por Ignacio García
En Hidalgo aumentó 28.1 por ciento el número de personas mayores de 60 años de edad que padecen diabetes, siendo el sector con la mayor concentración demográfica de esta enfermedad en el territorio estatal, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM).
El estudio reveló que el 50.8 por ciento de las personas de la tercera edad que presentaron problemas con esta enfermedad crónico degenerativa recibieron atención en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), siendo las mujeres quienes representaron la mayor concentración de atención médica.
De acuerdo con la ENASEM, la segunda instancia de atención de esta enfermedad para los adultos mayores fue el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), sin embargo, la enfermedad más recurrente entre los adultos mayores fue la hipertensión arterial, que se ubicó por encima de la diabetes.
Por sexo, las mujeres fueron las que presentaron el mayor incremento porcentual de personas con diabetes en los últimos 12 años, al ascender 29.7 por ciento, mientras que en los hombres fue de 25.2 por ciento, por lo que se promedió un total de 1.3 padecimientos en mujeres por cada varón con este problema crónico degenerativo.
Después de la diabetes, la enfermedad más recurrente entre los adultos mayores fue la artritis y los problemas cardiacos, que también se reportaron en mayor medida en las mujeres con respecto a los hombres, aunado a que la obesidad también se elevó en la última década entre las personas de la tercera edad, de los cuales 6.6 por ciento fueron mujeres y 4.1 por ciento para hombres.
Al respecto, Germán Vázquez Molina, gerontólogo especializado en salud epidémica, explicó que los adultos mayores tienen una pésima salud, debido a los hábitos de vida que han cambiado en los últimos años, con una alimentación poco nutritiva y alta en calorías y azúcares, además del sedentarismo y del estrés que ha acompañado a las generaciones.
El especialista en salud para adultos mayores señaló que el problema de la diabetes es un fenómeno creciente entre este sector poblacional, en donde las personas suelen ser diagnosticadas de forma avanzada, pues cada vez aparece en edades más tempranas y por ello se ha convertido en un problema de salud pública.
De acuerdo con el gerontólogo, los grupos más vulnerables en el estado han padecido complicaciones derivadas de diferentes problemas crónico degenerativos, debido a que no sólo se trata de un padecimiento que se concentra entre las personas de la tercera edad, sino que se extiende en otras áreas.
Comparó que las personas adultas mayores no sólo padecen una enfermedad crónico degenerativa, sino que padecen dos de forma simultánea como lo es la hipertensión arterial, que se detecta en este grupo poblacional de manera tardía con efectos más evidentes.
Asimismo, el experto mencionó que se pueden establecer políticas públicas orientadas en la atención de los grupos más vulnerables, quienes pueden presentar complicaciones que pueden aumentar en caso de no tener algún tipo de intervención efectiva por parte de las autoridades.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Salud estatal (SSH), Vanessa Escalante Arroyo, reconoció que la diabetes entre las personas adultas mayores se ha convertido en un problema de salud pública que impacta en el deterioro de la calidad de vida de miles de personas en la entidad.
La funcionaria estatal recordó que cuando se atiende de forma tardía, la enfermedad puede avanzar y puede producir efectos irreversibles en la pérdida de la vista, o incluso que pueden requerir la amputación de alguna extremidad por la falta de respuesta de las autoridades sanitarias.
Según la responsable de la salud pública de la entidad, se necesita de la intervención de todos los niveles gubernamentales para implementar acciones conjuntas que ayuden a reducir las afectaciones vinculadas con enfermedades crónico degenerativas que se incrementan en el territorio estatal.
También pidió a la ciudadanía, principalmente a los adultos mayores, realizarse revisiones permanentes para identificar cualquier anomalía y aunque no existe la cura para la diabetes se puede garantizar un estilo de vida adecuado para este sector de la población que es el más afectado.
Sobre esto, Adriana Morales Franco, comerciante de 67 años de edad que padece diabetes desde hace una década, reconoció que la mayoría de las personas que son diagnosticadas con esta enfermedad no tienen un tratamiento y cuidado médico disciplinado y por ello presentan complicaciones mayores.
“La verdad yo no sabía qué tenía que hacer, pero fui con mi médica y me ayudó con una receta que he tratado de cuidar”, narró la comerciante, quien trata de alimentarse a sus horas y no consume productos relacionados con los azúcares, aunque admite que esto representa un problema en su salud.
“Antes nos decían que estaban bien, pero la verdad es que las cosas se han problematizado, y es momento de cuidarnos, porque si no vamos a quedarnos ciegos”, relató la comerciante, quien recordó que su madre murió por la falta de cuidado de esa enfermedad al perder la vista.
Sin embargo, aunque Adriana es una paciente cuidadosa de su salud, las autoridades sanitarias enfatizaron que la mayoría de las personas con esa enfermedad no suelen reconocer la importancia del cuidado médico.
