
Por Miriam Camacho
Un tema que ha tomado especial relevancia en los últimos meses y que afecta severamente a la ganadería en el país es el del gusano barrenador, una plaga producida por la larva de mosca Cochliomyia hominivorax, que infecta heridas de animales de sangre caliente, su reaparición en México se identificó en Chiapas desde el 21 de noviembre de 2024 y no se ha podido erradicar.
Desde su detección, el brote se extendió por sur y sureste hasta llegar al centro y norte del país: en Hidalgo el primer caso se reportó el 14 de febrero de 2026 y para abril del mismo año ya se habían acumulado 229 casos confirmados; el Secretario de Agricultura y Desarrollo Agrario, Napoleón González Pérez destacó que se podría estar lidiando con este problema en los próximos 10 años, por ello la importancia de la detección temprana.
A nivel nacional, los casos confirmados crecieron de 2 mil 214 hasta junio de 2025 a 13 mil 200 a fines de 2025 y unos 16 mil 489 al 28 de febrero de 2026, llegando a reportarse cifras cercanas a 19 mil en abril de 2026.
Situación en Hidalgo
Hay estados con mayor incidencia. Hidalgo no presenta aún focos rojos, pero hasta el último conteo van 187 bovinos, 14 perros, 5 caballos, 4 cerdos y 4 ovejas y uno de los focos de infección poco visualizados está en los perros pues muchas veces los afectados son callejeros o abandonados con heridas sin tratar.
Si bien la plaga predomina en zonas tropicales y subtropicales del sur mexicano, va avanzando a zonas templadas, por lo que en la entidad se concentra en regiones montañosas (Huasteca) y se ha esparcido por 36 municipios (42.8% del territorio) considerados en la mayoría con alta marginación y pobreza como Huehuetla, La Misión, Tlanchinol, Tenango de Doria, Huejutla, entre otros.
El daño directo en el animal se ve como heridas necrosadas, las larvas perforan tejido sano, provocando infecciones, pérdida de peso, caída de producción de leche y daño al cuero y aunque no suele causar mortalidad inmediata, reduce la ganancia diaria de peso y el valor comercial de los animales, pese a que no se han reportado decesos ni necesidad de sacrificio masivo, las pérdidas en tratamientos, alimentos especiales y demás, generan más gastos que beneficios por lo que se han afectado los ingresos de los hogares rurales.
Daño Económico
Estas infestaciones han generado graves daños económicos, el sector ganadero reporta pérdidas millonarias que se calculan en al menos 700 millones de dólares por cerca de un millón de bovinos no exportados a EE.UU. debido al cierre parcial de fronteras por este fenómeno.
No sólo eso, sino que, al tener a sus animales enfermos, para los ganaderos representa un costo adicional de 3 mil millones de pesos por tratamientos obligatorios en más de 2 millones de cabezas movilizadas dentro del país, totalizando cerca de 15 mil MDP en impactos directos (tanto por la paralización de exportaciones como por los controles sanitarios internos).
El impacto social sobre los campesinos es significativo pues al colapsar el mercado de exportación, muchos ganaderos debieron vender sus reses en México a precios mucho más bajos, reduciendo sus ingresos pese a mantener costos elevados. los rancheros se vieron forzados a saturar el mercado interno con ganado que se vendió a menor precio y los estados más afectados han sido los del norte donde el mercado dependía de USA.
Intento de solución
Las autoridades han desplegado diversas acciones y programas. A nivel federal, SENASICA activó un “dispositivo de emergencia” y entre las acciones relanzó la técnica de mosca estéril instalando una planta en Metapa de Orozco (Chiapas). También se firmó un plan de acción binacional SENASICA-APHIS para establecer cuarentenas y protocolos de movilización del ganado.
En Hidalgo, la Secretaría de Agricultura estatal reforzó capacitación a productores en 84 municipios (principalmente en la región Huasteca) y entregó medicamentos e insecticidas gratuitos, asimismo el 4 de abril se creó un comité especial para coordinar la respuesta, con apoyo de SADER, SENASICA y la Secretaría de Salud.
Como medida de mitigación en Hidalgo, se organizaron brigadas sanitarias y revisiones en campo, por ejemplo, lleva a cabo campañas informativas y de manejo (capacitaciones, entrega de suplementos farmacéuticos) para productores en las zonas afectadas.
La dependencia estatal proporciona atención veterinaria gratuita, retira las larvas en las heridas, aplica insecticidas de contacto e inyecta antibióticos según protocolo, también entregó insecticidas curativos a ganaderos de las zonas vecinas a casos confirmados.
El gobernador Julio Menchaca Salazar y sectores ganaderos han solicitado mayores apoyos para compensar pérdidas, pero se teme que, sin ayuda económica directa de la federación, muchos pequeños productores enfrenten serias dificultades para sostener sus actividades.
Según autoridades, todos los animales en tratamiento han sido recuperados y no se han sacrificado reses; incluso se asegura que la carne y leche de los animales curados son aptos para el consumo humano, sin embargo, expertos nacionales alertan que recortes recientes al presupuesto de SENASICA (6.4% menos para 2026) podrían dificultar la contención.
Datos del gusano barrenador
La larva de la moscaCochliomyia hominivorax es instalada por la hembra, pone sus huevecillos en heridas de animales de sangre caliente; las larvas recién nacidas penetran y se alimentan de tejido vivo (miasis), causando lesiones profundas, el término “barrenador” se refiere a este comportamiento de perforar carne sana.
Esta especie es originaria del Nuevo Mundo (América) y fue erradicada de México en 1991 mediante la técnica de moscas estériles, su reaparición actual se atribuye probablemente a movimientos ilegales de ganado o trasiego de animales infestados desde Centroamérica.
Esta mosca tiene un ciclo de vida de 2 a 6 semanas, tras el apareamiento, la hembra deposita entre 200 y 300 huevos en una sola tanda (hasta 3,000 en su vida) sobre las heridas del portador y en 1 o 2 días emergen las larvas que se introducen en la carne, ahí se alimentan durante unos 7 días y abandonan al animal para iniciar el proceso de maduración que tarda entre 7 y 54 días para convertirse en moscas adultas y repetir el proceso de reproducción.
Cuando medio se controló la situación, EE.UU. llegó a reabrir la frontera ganadera en febrero de 2025 (tras pruebas de saneamiento) pero la volvió a cerrar en mayo de 2025 por nuevos casos, por ello, se relanzó la técnica de la mosca estéril: se inició la construcción de un centro de producción de machos estériles en Metapa, Chiapas y SENASICA coordinó despliegue de trampas, capacitación de veterinarios oficiales y campañas de diagnóstico rápido en campo pero no ha surtido el efecto deseado.

Riesgos ambientales y para la salud humana
El principal riesgo sanitario es la miasis humana: aunque rara, ya se documentaron 8 casos en Veracruz a inicios de 2026 (personas adultas con heridas preexistentes) atribuibles a este gusano ,esto afecta principalmente a personas inmunodeprimidas, ancianos o desnutridos, por ello, se recomienda vigilancia médica en quienes presenten llagas abiertas tras estar en zonas rurales.
En cuanto al medio ambiente, el uso intensivo de químicos (como exceso de ivermectina) puede generar efectos colaterales, por ello se recomienda manejar los insecticidas de modo controlado para minimizar impactos no deseados en fauna benéfica o acuíferos.
Es crucial que la población conozca este problema por varias razones, aunque se enfoca en el sector agropecuario, tiene repercusiones económicas, sanitarias y de seguridad alimentaria para todo México; el gusano barrenador puede afectar seriamente la oferta de carne y leche, presionando los precios al alza. Además, como plaga zoonótica existe riesgo (aunque bajo) de contagio a personas.
Sin embargo, es importante no caer en pánico pues las autoridades han enfatizado que el consumo de productos de animales curados es seguro, y que los casos humanos son excepcionales.
