
Inconformidad Soterrada Contra Said Vargas
Por Carlos Camacho
Las protestas en Atlapexco (3 de marzo), son muestra de que al interior del magisterio hidalguense no existe la “unidad” que en sus discursos pregona el secretario general de la sección 15 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Said Vargas Sáenz, quien meses después de asumir el cargo, el 17 de julio del 2022, la emprendió contra los propios profesores que trabajaron para su llegada al cargo y hoy se preparan para cobrarle la afrenta.
Desde la huasteca se reportó una manifestación de profesores que reclamaron a su dirigente la falta de resultados en su trabajo y consideraron que “le quedó grande el cargo”. Ya antes han ocurrido manifestaciones de rechazo a la gestión del dirigente magisterial, en la misma huasteca y en el Valle del Mezquital.
Vargas Sáenz, llegó al poder magisterial impulsado por sus entonces aliados y amigos, Sergio Hernández Hernández y Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo, ambos ex dirigentes seccionales, quienes impulsaron la candidatura del molanguense, aún contra la decisión del dirigente nacional del SNTE, senador Alfonso Cepeda Salas, quien en una reunión privada, dejó que Luis Enrique Morales Acosta, entonces dirigente seccional, decidiera a su sucesor y pidió a Said, Sinuhé y Sergio, sumarse al candidato de Morales Acosta.
Pero, los denominados Tres Eses (Sergio, Sinuhé y Said) pusieron en marcha su propio plan, para arrebatarle el control del sindicato a quien fue secretario técnico de Francisco Sinuhé Ramírez y pretendía hacerlos a un lado y asumir el control total de la organización sindical.
Trabajaron, sumaron apoyos e impulsaron la candidatura de Said Vargas Sáenz, quien con la bandera de la “Transformación Sindical”, el 15 de julio ganó la primera elección de un dirigente sindical, mediante el voto libre y secreto de los 55 mil trabajadores de la educación en Hidalgo.
Ese día votaron 49 mil 824 personas. Said Vargas logró 25,548 votos (51.28 %), Julio Mayorga Hernández, el candidato de Morales Acosta, obtuvo 19,897 sufragios (39.93 %), Juan José Luna Mejía alcanzó el 4.97 % de los votos y Jesús Montaño Pastrana, postulado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), apenas sí logró el 3.82 % de la votación total.
EL 22 de julio, Said Vargas rindió protesta como nuevo secretario general de la sección 15 del SNTE y junto con Sinuhé Ramírez y Sergio Hernández, decidieron las posiciones en las 54 carteras del comité seccional.
Pero con el paso de los meses, Said Vargas comenzó a desprenderse de sus aliados de Sergio Hernández y Francisco Sinuhé Ramírez, incluidos quienes formaban parte del comité seccional.
De igual modo, en tiempos de la Cuarta Transformación y en consonancia con su dirigente nacional, Alfonso Cepeda, comenzó a operar en Hidalgo una campaña de afiliación a Morena, para cumplir con la meta de aportar a cinco millones por parte del SNTE, entre profesores y sus familiares.
En Hidalgo, la orden fue afiliar al mayor número de los 55 mil trabajadores de la educación, aunque eso fuera en detrimento del partido de los “Profes”, Nueva Alianza de Hidalgo (Panalh), que gracias a su alianza con Morena para las elecciones del 2022 y 2024, alcanzó el mayor número de votos y espacios de poder (cuatro diputaciones locales, presidencias municipales, una diputación federal y unas 90 regidurías).
Pero la acometida de Vargas Sáenz fue más allá, promovió y logró la salida del presidente estatal del Panalh, su ex aliado, Sergio Hernández, previa ruptura con el Panalh y su líder moral, el alcalde de Zempoala, Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo. Sergio Hernández, difundió una carta el 28 de octubre del 2025 explicando las razones de su salida.
Sin embargo, durante la presentación de la nueva presidenta del Panalh, María Juana Márquez Parrasales, el 21 de noviembre del 2025, apareció Said Vargas, lo que no hizo durante el Encuentro Aliancista, el 19 de julio del 2025 y fue severamente criticado por sus ex amigos.
En ese mismo evento varios de los asistentes, se quejaron del mal trato recibido por su dirigente sindical. Se resaltaron los casos de dos profesores, uno de Tizayuca, que fue víctima del acoso laboral, lo mismo que una maestra de Pachuca, que ayudó en tiempos difíciles a su ex amigo Said Vargas, quien también la desconoció apenas asumió la secretaría general del SNTE.
En las semanas recientes, Vargas Sánez, realiza una intensa gira por las diferentes regiones del estado, con el pretexto de los juegos deportivos y culturales, en los que pregona la “autonomía sindical” y la “unidad magisterial”.
No obstante, en las distintas regiones, hay una inconformidad soterrada, que comenzará a evidenciarse en la medida que se acerque la fecha del relevo en la dirigencia de la sección 15.
Y para ese proceso, ya se comienzan a barajar perfiles:
Luís Enrique Morales, tiene como propuesta a Jesús Mirón; en tanto, el alcalde de Zempoala, impulsa a Yesenia Lara, del Fondo de Pensiones y a Raúl Vite; de su lado, Said Vargas, baraja varios nombres, entre los que sobresalen, la regidora del Panalh en Pachuca, Ana Laura Pérez Godínez, que al mismo tiempo es prefecta de una secundaria técnica en Pachuca y regidora del Panalh en el ayuntamiento de la capital hidalguense.
También están en la lista Felipe Lara y Ventura Corona Bruno, uno secretario de organización nivel primarias del SNTE y el otro director de Primarias en la SEPH, el diputado local, José María Alejandro Pérez Ramírez y el 2eterno aspirante” el jefe de sector y ex diputado local, Francisco Pérez Salinas.
Quienes conocen los entretelones del gremio magisterial hidalguense, colocan como una fuerte posibilidad a la diputada federal de Morena, Mirna Rubio Sánchez, quien además de legisladora federal, forma parte del comité seccional (de hecho, ha ocupado espacios en el SNTE desde hace varios periodos.
Actualmente, realiza tareas de partido y sindical en el estado de Coahuila, a instancias del senador Alfonso Cepeda, quien la comisionó a esa entidad, que el próximo año tendrá elecciones de diputados locales.
Y, precisamente por esa cercanía con el dirigente nacional del SNTE y la cúpula de Morena a nivel nacional, la ven como una seria aspirante, a la que desde ahora golpean desde dentro del SNTE, con el propósito de que no sea el relevo de Said Vargas.
Estatutariamente, en julio de este año será la renovación de la dirigencia del SNTE, pero no necesariamente tendrá que ocurrir así, pues la dirigencia nacional del sindicato considera siempre diversos factores que podrían retrasar el proceso, como ocurrió con Luís Enrique Morales, quién prolongó su gestión dos años más, debido a la pandemia provocada por el Covid-19.
