
Columna Balcón Político
Por Carlos Camacho
Una vez hecha la “pausa” a su militancia dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que huele más a renuncia con carácter de irrevocable, José Antonio Rojo plantea su estrategia de cara a las elecciones del 2030 y esa no pasa por el partido Movimiento Ciudadano (MC), como se ha especulado en repetidas ocasiones.
Ayer, el cachorro de la dinastía Rojo, difundió una carta que se replicó en varios medios digitales, que muchos consideraron elegante, otros carente de contundencia, lo cierto es que de entrada mina aún más la débil imagen del que fuera el partido dominante durante nueve décadas y que no da para más.
Eso sí, hubo muchas reacciones de apoyo y muestras de solidaridad en este y los momentos políticos que vengan en el futuro inmediato.
Justifica la tardanza en tomar la decisión que muchos veían venir, sobre todo por los desplantes de quienes dirigen al PRI en el plano nacional y en el local, como la ocasión en que jugó para dirigir la Confederación Nacional Campesina (CNC) y Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional, maniobró para evitarlo.
“En efecto, he retrasado por un tiempo largo esta decisión que me produce pesar, ello obedece principalmente, al agradecimiento que siempre he sentido por el PRI donde me formé como político, sin embargo, la causa de esta decisión como ya lo expresé, es la reelección de la dirigencia nacional y en concreto del presidente nacional.
Un dirigente nacional que le resta y no le suma al PRI…su permanencia indefinida en la presidencia sacrifica al PRI y a la esperanza de sus militantes y simpatizantes, en que este, pudiera volver a ser un partido competitivo, vigoroso y renovado”.
Luego de la publicación de su misiva, José Antonio Rojo, recibió muchas muestras de apoyo, pero llama la atención la emitida por Isaac Lozano, uno de los admiradores eternos del huichapense, que vale la pena reproducir:
“Lamento mucho leer su publicación y por supuesto, está en su pleno derecho político de asumir el rumbo de su participación política que mejor estime conveniente. Sin embargo, lo mismo que le he comentado a todos los priistas que han justificado su falta de participación y solidaridad con el Partido Revolucionario Institucional por “culpa” del lic. Alejandro Moreno Cárdenas, estimo que es absurdo e incogruente, porque un solo hombre no puede determinar los destinos de una militancia.

Han sido dos años de intensa lucha defendiendo a nuestro partido en Hidalgo, entre el “fuego amigo” y el “fuego adversario”. No he tenido la fortuna siquiera de ser regidor, ni de haber tenido las oportunidades que como usted y muchos otros sí han tenido de ser representantes populares y estar en los primeros sitios del servicio público.
Solo soy un militante más de las bases, esas bases que hicimos campaña por muchos de los que hoy militan en otro partido político o ponen sus pausas a su militancia.
Tiene mi respeto como ser humano y el deseo que esta decisión le sea más favorable a su persona, pero también, llévese mi decepción como un militante más que aprendió a querer este partido cuando usted nos dio la oportunidad de ser delegado político hace 25 años. Lo mejor del PRI aquí le seguimos.
Con antelación se hablaba de la eventual salida de los hermanos José Antonio y Jorge Rojo García de Alba al partido en el que han militado toda su vida, y de la posibilidad de que encabecen un proyecto de cara a las elecciones de gobernador en el 2030.
Hoy se anticipa que José Antonio Rojo, ya fuera del PRI recibe invitaciones de diversos partidos, y se puede adelantar que no se sumará al PANJ ni a MC, tampoco al PVEM o PT, su inclinación va más hacia la izquierda.
