
Por Carlos Camacho
Morena necesita votos en el Congreso y el GPI requiere subsistir y trascender más allá de septiembre próximo y como el partido oficial no cuenta con la mayoría necesaria en la LXV Legislatura local, sumará a los cinco integrantes de la mini bancada independiente para modificar la Ley Orgánica en el Poder Legislativo y aprobar la transición de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), a Fiscalía, lo que debe ocurrir a más tardar en septiembre próximo.
Sólo así se entendería esa repentina alianza entre dos grupos teóricamente antagónicos como el que conforman los ex priistas y quienes hoy detentan el poder y serán mayoría en el Congreso local y gobernarán alrededor del 60 por ciento de los 84 ayuntamientos de la entidad.
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) si bien en el papel es mayoría en el Congreso local, en los hechos no lo es, pues casi la mitad de su bancada no obedece a los intereses del partido creado por el presidente Andrés Manuel López Obrador y por tanto para aprobar reformas legales en los siguientes dos meses y medio, requerirá de aliados y de acuerdo con su proyección, los ha encontrado en el famoso Grupo Legislativo Plural Independiente (GLPI).
El famoso GPLI es producto de la renuncia, el 20 de junio del 2023, de un grupo de diputados locales, presidentes municipales e integrantes del comité directivo estatal, a las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como consecuencia de las diferencias entre el ex gobernador Omar Fayad Meneses, debido a sus diferencias con el presidente nacional del tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas.
En un salón de eventos de un hotel de la Ciudad de México, Omar Fayad anunció la formación del GPI y comenzó a coquetear de inmediato con el dirigente nacional del Movimiento Ciudadano (MC) y luego con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
De los ocho diputados locales que renunciaron al PRI, quedan cinco: Julio Valera Piedras (ex presidente del comité directivo estatal), Erika Rodríguez (ex presidenta del mismo comité), Rocío Sosa, Marcia Torres y Alejandro Enciso y Michelle Calderón.
Días después de constituirse en grupo independiente, los diputados Juan de Dios Pontigo Loyola y Citlali Jaramillo decidieron separarse del GPI y volverse diputados independientes.
El lunes pasado se difundió una fotografía en la que aparecen los seis integrantes del GLPI, con el coordinador de Morena en el Congreso local, Luis Angel Tenorio y el presidente estatal de Morena, Marco Antonio Rico Mercado.
Y, 24 horas después, en conferencia de prensa ofrecida en la sede del Poder Legislativo, anunciaron la adhesión de el grupo que sigue las directrices políticas de Omar Fayad Meneses, a la bancada de Morena, algo impensable hasta hace poco, pues en cada oportunidad que tuvo este grupo, despotricó contra la Cuarta Transformación y el presidente Andrés Manuel López Obrador.
El 11 de mayo del 2022, en un boletín de prensa emitido por el PRI, su entonces presidente, Julio Valera Piedras, criticaba al gobierno de AMLO y decía que “Morena miente” y, por ejemplo, su estrategia de seguridad es “omisa y complaciente” con los grupos delictivos.
“Morena es un desastre y todo lo que encuentra a su paso lo destruye. Se viven los años más trágicos con Morena”, afirmaba entonces Valera Piedras.
El martes, en conferencia de prensa Valera Piedras justificaba:
“Hoy nos sumamos a Morena con los mismos principios de construir gobernabilidad y cumplir con la agenda legislativa progresista que siempre hemos planteado, asumimos los compromisos de la agenda legislativa del Movimiento de Regeneración Nacional.
Hoy hemos encontrado respaldo, reconocimiento y coincidencia con el gobernador del estado Julio Menchaca Salazar a quien reiteramos nuestro reconocimiento, respeto y apoyo, para seguir construyendo el Hidalgo que todas y todos queremos por el que nos hemos comprometido.
No dejó pasar la oportunidad, para anunciar también que “como muchas mexicanas y mexicanos, decidieron apoyar el proyecto de Claudia Sheinbaum, para trabajar por un México plural, diverso y democrático, donde hay cabida para todas y todos sin ningún distingo, con el firme compromiso de caminar en paz y en armonía.
En las siguientes semanas, en el Congreso local se deberá definir su para la siguiente legislatura, las tres principales fuerzas políticas, a partir de las elecciones del 2 de junio, presidirán un año cada una, la junta de gobierno de la LXVI Legislatura local o bien, Morena gobernará los tres años que dura la legislatura, como parece que pretende hacerlo.
Con la actual Ley Orgánica, correspondería presidir la junta de gobierno un año a Morena, otro al Partido Nueva Alianza de Hidalgo (Panalh) y otro al Partido del Trabajo (PT) y es donde “la puerca tuerce el rabo”, pues el PT se ha declarado adversario político del gobierno y de Morena.
También deberá discutirse y aprobarse la reforma legal que de paso a la obligada creación de la Fiscalía General del Estado de Hidalgo, que se convertiría en un ente autónomo del Poder Ejecutivo y sepultaría a la actual Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH).
Por eso Morena requiere de construir mayorías al interior de la Cámara de Diputados y de ahí la decisión de sumar a los seis integrantes del GLPI, su aliado temporal, aunque los diputados independientes aprovecharán para construirse su propia historia alineados a la Cuarta Transformación.
Inconformes en Morena
Pero, las decisiones del presidente estatal y del coordinador de la bancada de Morena en el Congreso local, Marco Antonio Rico Mercado y José Angel Tenorio, de sumar a los diputados del GLPI, molestó a varios de los 10 legisladores morenistas.
Lisset Marcelino Tovar, José Antonio Hernández Vera, Timoteo López Pérez y Fortunato González Islas, dijeron que no fueron notificados de esta decisión del presidente y del coordinador de su bancada.
“No sabíamos nada. No hubo comunicación con nosotros. Lamentables las decisiones del presidente y del coordinador. Sólo nos avisaron de una conferencia de prensa, pero no de la adhesión del GPI a Morena”, coincidieron en criticar.
Con todo y las inconformidades, la alianza legislativa va y Morena espera con ese movimiento, superar cualquier oposición a sus propuestas de reformas legislativas en los dos meses y medio que le quedan de vida a la actual legislatura local.
