
Por Arturo González Alanís
La seguridad pública fue uno de los principales temas que enarboló cuando andaba en campaña, la mayoría de los actuales presidentes municipales de la región Valle del Mezquital; sin embargo, ya en el ejercicio, a seis meses y días de que concluyan sus administraciones, han quedado a deber a la ciudadanía, dejándola a merced de la delincuencia en sus diferentes modalidades.
Así lo dejó entrever una decena de titulares de ayuntamientos de dicha región, durante la Reunión Institucional de Seguimiento de Acuerdos en Materia de Seguridad Pública, efectuada en el municipio de Ixmiquilpan y encabezada por el secretario estatal de Gobierno, Guillermo Olivares Reyna, junto a su par de Seguridad Pública, Salvador Cruz Neri, además del contralor de la entidad, Álvaro Bardales Ramírez.
Entre los 10 municipios evaluados en público, llamaron la atención los casos de Actopan e Ixmiquilpan, por la falta de veracidad y parcialidad en datos proporcionados, lo mismo que por sus resultados; el primero es gobernado por Tatiana Ángeles Moreno, el segundo por Araceli Beltrán Contreras, ambas precandidatas para diputadas federales, la actopense por Morena, la ixmiquilpense por el Partido del Trabajo.
En el caso de Actopan, ante la ausencia de Tatiana Angeles, tuvo que dar la cara al secretario municipal, Juan Manuel Pacheco Cruz, quien al responder un cuestionario aseveró que el cuerpo de policía local “sí pertenece al Mando Coordinado y está integrado por 51 elementos”, además de que 33 de estos cuentan con exámenes de control y confianza aprobados, entre otros puntos.
De las deficiencias, reconoció que únicamente sirven siete patrullas, de 22 con que cuenta la policía actopense, además de que no se les ha proporcionado algún equipamiento, mientras que de los problemas que enfrentan ocultó que la alcaldesa enfrenta escarnio social, por negar ayuda a un elemento que actualmente está delicado de salud. De los delitos, no hizo referencia a los continuos hurtos de vehículos automotores.
Dichos datos fueron refutados por Salvador Neri, subrayando que Actopan no está integrado al Mando Coordinado, además de que el director de la corporación no está debidamente evaluado, aparte de que cuentan con 47 elementos y sin certificación; inclusive, reclamó que “nadie hace caso”, en presidencia municipal, cuando de la Secretaría de Seguridad estatal intentan comunicarse para ventilar cualquier situación.
De Ixmiquilpan, Araceli Beltrán alardeó sobre certificaciones y exámenes aprobados de la mayoría de sus 64 policías, así como de salarios dignos y de la dotación de equipamientos varios y uniformes pero extrañamente no hizo alusión a la reciente adquisición de la Plaza de Toros, que costó varios millones al municipio y donde según planeó la construcción de las oficinas de Seguridad Pública Municipal, de las que a su vez ni siquiera ha presentado el proyecto ejecutivo correspondiente.
Lo más grave fue que la alcaldesa minimizó el contexto real de índices delictivos, pues señaló que en Ixmiquilpan sólo hay situaciones de violencia familiar, robo de vehículos, hurtos en casas y comercios, así como lesiones, omitiendo informar que siguen reportes sobre hallazgos de personas ejecutadas, como ocurrió apenas tres días antes, así como intentos de extorsión a comerciantes de la cabecera, donde inclusive alguien pretendió incendiar un negocio, a modo de presión.
“Presidenta, efectivamente, el informe que usted ha rendido es el mismo que yo traigo, creo que me copió, porque son los mismos datos y números que traemos”, dictaminó un sonriente Salvador Neri, ante Araceli Beltrán, provocando sorpresa y hasta indignación de muchos asistentes, pues el funcionario estatal exhibió su total desconocimiento de la inseguridad que sufren, en su día a día, los ixmiquilpenses.
Pero, para cerrar la jornada, tres representantes vecinales, dos mujeres y un hombre, tuvieron valor civil al denunciar públicamente el crecimiento de diferentes delitos, en distintos puntos del territorio ixmiquilpense, ante la pasividad e indiferencia de autoridades municipales; hicieron alusión al narcomenudeo, ejecuciones de personas, intentos de extorsión vía telefónica, cobro por derecho de piso a comerciantes, así como proliferación de adictos.
En dicha reunión de “evaluación” también participaron los alcaldes de Cardonal, Chilcuautla, El Arenal, Francisco I. Madero, Mixquiahuala, Progreso de Obregón, San Salvador y Santiago de Anaya. Extrañamente, no asistieron representantes de la Guardia Nacional ni del Ejército Mexicano, que comúnmente participan en ese tipo de mesas de trabajo.
