
Por Catalina Martínez Duarte
Logran una velocidad de hasta 530.509 kilómetros por hora de acuerdo con uno de los récords registrados, en la distancia de 402.336 metros o lo que es lo mismo Cuarto de Milla, tripulando vehículos, afición que hasta hace unos años era más de hombres, aunque ahora las mujeres ya han incursionado con éxito en el mundo del automovilismo.
Así se pudo vivir hace unos días en el autódromo Moisés Solana de Epazoyucan, en la segunda celebración 2023 de 17 años de los “Arrancones Toby” una actividad fundada y desarrollada desde entonces, por el originario de Tulancingo Fernando Pérez Ríos, que mantiene la marca en ese tiempo de saldo blanco.
Es una prueba de unidades en cuatro llantas nada fácil, en la que se combinan varios aspectos para llegar a un resultado de diversión positiva, que al sacarla de la clandestinidad donde se han producido accidentes mortales, la han llevado a una bien ejecutada organización.
Cuentan con un equipo de seguridad que se encarga de la revisión que va desde el registro, firma de responsiva, supervisión de las unidades, señalización de los autos y pilotos, hasta para que se cumpla con la sobriedad, uso de casco y cinturón de seguridad entre los pilotos,
En la pista han trabajado el espacio de prueba de agarre de los neumáticos, que también se tiene cerca del semáforo y la línea de salida, al final del cuarto de milla en todo momento se procura que este encalado, mientras que una ambulancia y paramédicos se mantienen ahí las cinco horas que hay arrancones, tal como lo hacen los jueces y personal de apoyo.
En las gradas y alrededor de la zona de competencia, están resguardados con una media barda y tela metálica los espectadores, a quienes les gana la emoción y en varios momentos se paran de sus asientos con expresiones de júbilo cuando se propician cerradas competencias.
En esta ocasión se apuntaron 81 unidades con igual número de pilotos de municipios de Hidalgo como los anfitriones de Epazoyucan, Pachuca, Zempoala, Pacula, Atotonilco, Pachuquilla, Tizayuca y Tulancingo, además los de la Ciudad y Estado de México, Querétaro, Puebla y Veracruz.
Presentando automóviles de colección, modificados, habilitados y hasta se puede decir enchulados de verdad, tanto en carrocería como en el motor, que al estar en el lugar de arranque dejaron disfrutar de su poderío, sacando humo, quemando llanta, rugiendo hasta callar las voces y sorprendiendo de cómo se colean en los intentos de la probar el agarre de los neumáticos al asfalto, dejando claro lo peligroso y difícil que resulta dominar los vehículos en máxima velocidad.
Después sigue el momento crítico para los osados al volante, quienes, a la luz verde, se arrancan de uno en uno o compitiendo en dos unidades, tratando de alcanzar la victoria imprimiendo el acelerador a todo lo que da dominando el mando.
Entre ellos las que más se llevaron los aplausos con el número 48 Elizabeth Elizalde de Zempoala, con el 60 Joselyn Pichardo de Pachuca y con el 72 Adriana Dafne Juárez de Ecatepec, Estado de México, quienes sin miramientos se pusieron al tú por tú con los caballeros mostrando que también tienen conocimiento y son temerarias en cuestión de los arrancones automovilísticos de cuarto de milla.
